Guadalajara, Jalisco – Con el objetivo de profundizar en la relación entre la capacidad analítica humana y la eficiencia tecnológica, la Biblioteca de la Universidad Panamericana fue sede de una nueva edición del Ciclo de conversatorios “IA y creación de contenido”. El encuentro reunió a tres referentes de la industria: Bernardo Pavón, especialista en comunicación estratégica y fundador de 360 Agencia de Marketing Digital; Sergio García, cofundador y CTO de la plataforma Boom AI; y Juan Pablo Hoffmann, egresado de la carrera de Comunicación y Producción Audiovisual de la UP, enfocado en la producción generativa.
Durante su intervención, Bernardo Pavón abordó la transición que ha experimentado la inteligencia artificial en los últimos cuatro años, pasando del recelo inicial a convertirse en un pilar clave de la competitividad profesional. Pavón enfatizó que la IA no busca sustituir al talento humano, sino trasladar el foco hacia donde se genera el verdadero valor. Explicó que la tecnología ha transformado el paradigma tradicional donde la creatividad surgía de la escasez, dando paso a una era de abundancia informativa. Bajo esta perspectiva, instó a utilizar la sobreabundancia de datos no para obtener respuestas inmediatas o superficiales, sino para enriquecer el análisis estratégico con un mayor número de variables y mantener siempre una validación cualitativa directa con la comunidad real.

En el ámbito del desarrollo tecnológico y la automatización de la comunicación, Sergio García expuso cómo la inteligencia artificial ha reconfigurado los flujos de trabajo en la programación y en la arquitectura de agentes conversacionales. García señaló que el peso principal del trabajo de ingeniería ya no recae en la escritura manual del código, cuya velocidad se ha acelerado exponencialmente, sino en una planeación rigurosa previa a la ejecución. Subrayó que los profesionales deben asumir una responsabilidad estricta sobre la seguridad y el funcionamiento del producto final, pues los modelos tienden a ser complacientes con las indicaciones del usuario. Asimismo, detalló el uso de habilidades estructuradas (skills) para guiar a los agentes y explicó que, si bien la tecnología permite construir prototipos iniciales en tiempo récord, la escalabilidad hacia miles de usuarios exige un diseño técnico robusto y consciente.
Por su parte, Juan Pablo analizó las posibilidades y los estigmas de la IA generativa en la narrativa audiovisual mediante la proyección de una pieza conceptual elaborada con herramientas especializadas como Seedance 2.5, Dreamina y Midjourney. El creador sostuvo que la expresividad, la intención dramática, la iluminación y la composición de encuadres siguen dependiendo de las decisiones del autor. Aclaró que la tecnología funciona únicamente como un acelerador de la producción, pero advirtió que, sin una preproducción sólida y una dirección exigente, el contenido resultante corre el riesgo de volverse genérico o carente de identidad.

En el tramo final del encuentro y durante el intercambio con los asistentes, los participantes coincidieron en que el uso estratégico de la inteligencia artificial exige asumir un rol de dirección, formulando requerimientos detallados y evaluando críticamente cada entrega. Asimismo, recomendaron diversificar las plataformas de consulta entre los distintos modelos de frontera y enfatizaron que la verdadera diferenciación en el mercado surge de resolver problemáticas humanas concretas, posicionando a la tecnología como un medio y no como el fin último del trabajo profesional.
